Clase Nº 2 de 1º año - curso 1970- dictada el
29/4 por el Dr. E. Pichon Rivière, en la Primera Escuela Privada de
Psicología Social. Publicado en Número homenaje al doctor Enrique
Pichon Rivière. Revista: Temas de Psicología Social. Año I-nº1-1977.
Retomamos
hoy el análisis del concepto de E.C.R.O., que designa al Esquema
Conceptual, Referencial y Operativo, con el que se opera en el campo
de la Psicología Social.
Como habíamos dicho la E designa a Esquema, entendiendo éste
como conjunto articulado de conocimientos. Entendemos por esquema
conceptual, un sistema de ideas que alcanzan una vasta generalización.
Son síntesis más o menos generales, de proposiciones
que establecen las condiciones según las que se relacionan
entre sí los fenómenos empíricos. Es un conjunto
de conocimientos que proporciona líneas de trabajo y de investigación.
La investigación psicológica o cualquier tipo de tarea
científica, sin un adecuado sistema conceptual sería
ciega e infructuosa. El descubrimiento se hace posible por la adecuación
del esquema conceptual del investigador a las características
del fenómeno a investigar. Se trataría entonces de una
adecuación de la hipótesis a la realidad. En síntesis,
un esquema conceptual es un conjunto organizado de conceptos universales
que permiten una aproximación adecuada al objeto particular.
Se facilita así el enfrentamiento de la situación concreta
a indagar o resolver. Por eso dice Kurt Lewin: "Nada hay más
práctico que una buena teoría".
Es importante señalar que si bien por el manejo, exclusivo
en ciertas ciencias, de esquemas conceptuales se puede llegar a determinados
descubrimientos verificables luego por la experiencia; también
por la observación directa puede descubrirse hechos no consignados
en los esquemas conceptuales. Esto impone una rectificación
del esquema conceptual como el ejemplo anterior implica su ratificación.
Es decir, siempre es necesario una verificación en la realidad.
La ciencia, y dentro de ella la Psicología Social, es un conjunto
de observaciones ordenadas por y hacia un esquema conceptual susceptible
de rectificación o ratificación. Eso es lo que hace
a la ciencia dinámica.
Una vez elaborado el esquema conceptual su transmisión es rápida,
fácil, es decir, el esquema conceptual es aprendible y transmisible.
Podemos decir que el E.C.R.O. es un modelo. El modelo científico
ha sido definido como
una simplificación o aproximación de los hechos naturales
estudiados, que por su construcción lógica enriquece
la comprensión de esos hechos, es decir, que el modelo es un
instrumento que por analogía nos permite la comprensión
de ciertas realidades. Es decir, el modelo es instrumento de aprehensión
de la realidad. Tomando un ejemplo dado por Levi Strauss en "Antropología
Estructural" , las relaciones sociales son la materia prima con
las que se construye un modelo destinado a poner de manifiesto aspectos
ocultos de esa realidad observada, enriqueciendo la perspectiva.
El E.C.R.O. construido como esquema conceptual y referencial, resulta
un modelo en lo que hace a su carácter de instrumento de aprensión
de la realidad. El E.C.R.O. es entonces instrumento de aprensión
del sector de la realidad que nos proponemos estudiar, de la interacción
por ejemplo. Como modelo, el E.C.R.O. permite la comprensión
de cada hecho particular desde una organización o articulación
de conceptos universales.
El aspecto referencial alude al campo, al segmento de realidad sobre
el que se piensa y opera y a los conocimientos relacionados con ese
campo o hecho concreto a los que nos vamos a referir en la operación.
Un elemento fundamental de nuestro E.C.R.O., es el criterio de operatividad.
En nuestro esquema conceptual la operatividad representa lo que en
otros esquemas, el criterio tradicional de verdad (adecuación
de lo pensado o enunciado con el objeto).
¿Qué quiere decir esto?. Si con nuestro E.C.R.O. enfrentamos
una situación social concreta, no nos interesa sólo
que la interpretación sea exacta, sino que fundamentalmente
nos interesa la adecuación en términos de operación.
Es decir, la posibilidad de promover una modificación creativa
o adaptativa según un criterio de adaptación activa
a la realidad. Por eso hemos dicho al iniciar estos cursos que la
Psicología Social es direccional y significativa en el sentido
de que esta orientada hacia el cambio.
Este criterio de operatividad es el que se incluye en nuestro esquema
conceptual orientándolo hacia la operación, de allí
la última letra de la sigla E.C.R.O.
Entre los
elementos fundamentales incluidos en el E.C.R.O. señalamos
el concepto de realimentación permanente entre teoría
y práctica. En él, según un proceso dialéctico,
cada "a posteriori" de una situación dada, se convierte
en el "a priori" de una nueva situación según
el modelo de tesis, antítesis y síntesis.
En la medida que se estudia un proceso dialéctico - la relación
del hombre con el medio- el E.C.R.O., instrumento de aproximación,
incluirá una metodología dialéctica.
La Psicología Social que postulamos tiene por eso un carácter
instrumental y no se resuelve en un círculo cerrado sino en
una continua realimentación de la teoría a través
de su confrontación con la práctica. La experiencia
de la práctica conceptualizada por una crítica y una
autocrítica, realimenta y corrige la teoría mediante
mecanismos de rectificación y ratificación.
Nuestro E.C.R.O. en su aspecto referencial a la génesis y estructuración
de la personalidad, está constituido por los aportes de Freud,
Melanie Klein, G.H. Mead, etcétera.
En cuanto a la comprensión de los procesos sociales, particularmente
los grupales, nos referimos a los hallazgos de Kurt Lewin cuyo método
es doblemente experimental:
1) es un esfuerzo para hacer práctica la experimentación
sociológica, 2) tiende a una forma de experimentación:
la investigación activa.
Como hemos dicho en nuestro E.C.R.O. el criterio de operación,
de producción planificada de cambio, en relación con
el logro de los objetivos propuestos, constituye nuestro criterio
de evaluación. Toda investigación coincide ya con una
operación. En el terreno de las ciencias sociales no hay una
indagación que no promueva una modificación, es decir,
el solo hecho de explicar, por ejemplo, un test al sujeto, si bien
el test no tiene una finalidad terapéutica, produce sin embargo
una modificación en el sujeto. Podríamos decir que la
relación establecida es la modificadora. Esto fue postulado
por Freud en primer término y reforzado por Kurt Lewin.
Otro de los conceptos básicos incluidos en nuestro E.C.R.O.
es el de grupo interno, lo que nos permite definir la psicología
como psicología social. Esto fue visto por Freud ("Psicología
de las masa y análisis del yo") si bien no continúa
desarrollando esa línea de pensamiento.
Entendemos el grupo interno como un conjunto de relaciones internalizadas,
es decir, que han pasado del "afuera" al grupo interno y
se encuentran en permanente interacción. Son relaciones sociales
internalizadas que reproducen en el ámbito del Yo, relaciones
ecológicas.
Hemos dicho ya que la Psicología Social consiste en la indagación
de las formas de
interacción. Para esta indagación hemos construido un
esquema titulado del cono invertido en el que registramos como modalidades
de interacción u observables, particularmente dentro del grupo
operativo, los procesos de: Afiliación - Pertenencia - Cooperación
- Pertinencia - Comunicación - Aprendizaje - Telé. Conceptos
estos que desarrollaremos de forma particular cuando tratemos de grupo
operativo.
Llamamos grupo operativo porque apunta hacia una dirección
determinada para comprenderla y dirigirla, siendo el grupo nuestro
instrumento para el logro de una tarea.
Otro tema que desarrollaremos extensamente en relación con
el grupo operativo, es si se trata o no de un grupo terapéutico,
entendiendo que toda conducta desviada surge de un trastorno del aprendizaje,
de un estancamiento del aprendizaje de la realidad. El grupo operativo
en la medida en que permite aprender a pensar, permite vencer, a través
de la cooperación y la complementariedad en la tarea, las dificultades
del aprendizaje. Es decir, que el grupo operativo ayuda a superar
el estancamiento enriqueciendo el conocimiento de sí y del
otro en la tarea, de allí que sea terapéutico en el
sentido que permite la superación de trastornos en el aprendizaje,
en el pensar, en el contacto con la realidad.
La terapia no es el objetivo principal del grupo operativo de aprendizaje,
pero algunas de sus consecuencias pueden ser consideradas terapéuticas
en la medida en que instrumenta al sujeto para operar en la realidad.
El grupo operativo como técnica ayuda a resolver las dificultades
internas de cada sujeto, los estancamientos y el pensamiento dilemático,
haciéndolo dialéctico, a través de una tarea
en la que esta incluido el esclarecimiento de las resistencias al
aprendizaje como cambio. La resolución dialéctica instrumenta,
como hemos dicho, para el enfrentamiento de esa nueva situación.
En el grupo operativo nos proponemos construir un E.C.R.O. común
ya que hay una unidad del enseñar y el aprender. El E.C.R.O.
como instrumento único, unidad operativa, esta orientado hacia
el aprendizaje y la tarea. El E.C.R.O. nos permite una comprensión
horizontal ( Las relaciones sociales, la organización y el
sistema social) y vertical ( el individuo inserto en ese sistema)
de una sociedad en permanente cambio y los problemas de adaptación
o de relación del individuo con su medio.
Como instrumento permite una planificación del abordaje del
campo u objeto del conocimiento, el que previamente ha sido definido
como el hombre en situación, en su interacción con el
medio. Planificación implica: estrategia, táctica, técnica
y logística.
La construcción de un E.C.R.O. nos obliga a la definición
del campo operacional, de la metodología y a una evaluación
de la operación. Se trata de un trayecto dialéctico,
cuyo problema final consiste en la exacta ubicación de los
elementos integrante.
La construcción de un Esquema Conceptual, Referencial y Operativo,
nos conduce a una actitud de autocrítica, no sólo desde
el punto de vista de las rectificaciones que se dan por la síntesis
de teoría y práctica, sino por lo que denominamos análisis
sistémico y análisis semántico del E.C.R.O. Es
decir, una filosofía de la ciencia que incluiría: a)
una epistemología con una definición de lo que es el
conocimiento y el criterio de verdad (operatividad); b) una metodología,
indagación de los métodos incluidos en el E.C.R.O.;
c) una sistematología, estudio del E.C.R.O. como sistema complejo
de conceptos. A eso denominamos análisis sistémico,
que puede ser intrasistémico y estudiamos su articulación
y coherencia interna, o intersistémico, analizando sus relaciones
con otros ECROS. Análisis semántico es el análisis
de la relación signo-significado de ese lenguaje.
Todo esquema conceptual, referencial y operativo, tiene un aspecto
superestructural y otro infraestructural. Lo superestructural esta
dado por los elementos conceptuales y lo infraestructural por los
elementos emocionales, motivacionales, es decir, lo que nosotros denominaríamos
verticalidad del sujeto, elementos estos surgidos de su propia experiencia
de vida y que determina las modalidades del abordaje de la realidad.
Un análisis coherente de nuestro E.C.R.O. nos obliga siempre,
como operadores sociales, a intentar esclarecer tanto los aspectos
superestructurales como los aspectos infraestructurales.